Neuropsicología de las praxias

La apraxia es un déficit para realizar movimientos voluntarios asociados a objetos en ausencia de parálisis.  Se trata un trastorno que puede aparecer por lesión focal de la corteza cerebral, por ejemplo, accidente cerebrovascular (ACV) o traumatismo craneoencefálico (TCE)  o por lesión difusa (por ejemplo degeneración cortico- basal, enfermedad de Alzheimer). Aunque se trata de una alteración común, a menudo su diagnóstico es omitido. (Tirapu, Ríos y Maestú, 2011).

En la vida diaria el paciente es capaz de realizar movimientos casi sin errores que en el contexto clínico de la evaluación neuropsicológica se encuentran altamente alterados. 

A continuación se exponen los diferentes tipos de Apraxias: 

  • Apraxia ideativa o ideatoria: Alteración de los planes espaciotemporales. Imposibilidad de construir una idea de movimiento.  El paciente es incapaz de crear la imagen del acto que va a llevar a cabo. Por ejemplo: solicitar que se encienda una vela con una cerilla. 
  • Apraxia ideomotora: Incapacidad para realizar habilidades motoras por errores en la secuencia, amplitud, configuración y posición de los miembros en el espacio.  Es decir, el paciente tiene la idea del movimiento pero no lo puede llevar a cabo por una desconexión en la parte motora. 

  • Apraxia Conceptual: Se caracteriza por la alteración del acto motor en el que se ponen de manifiesto errores de contenido. Es decir, el paciente tiene un error de comprensión acerca del concepto (conocimiento de las funciones de las partes del cuerpo, conocimiento de los objetos). 
  • Apraxia de producción: Producir el movimiento seleccionado. Dificultad para llevar a cabo las acciones simples y la organización de las mismas en secuencias complejas. 

A continuación os adjuntamos lámina para trabajar las praxias y que entendáis mejor el concepto y la rehabilitación de las mismas!

Láminas nuevas (21/05/2020)

Láminas anteriores (05/05/2020)

Láminas anteriores (15/04/2020)

Neuropsicología de las emociones

Los continuos avances en el ámbito de la neurociencia nos están permitiendo, comprender con mayor exactitud cómo se relaciona la función cerebral con la emoción, como la emoción afecta a la función cognitiva y la importancia que la emoción posee para la supervivencia del individuo en ambientes sociales (Tirapu, Ríos y Maestú, 2011).

La emoción produce cambios fisiológicos notorios en el ser humano. Si bien, y poniendo un ejemplo, cuando sentimos miedo, nos paralizamos, nos bloqueamos, lloramos o emitimos respuestas de huida. La emoción MIEDO provoca esa serie de cambios fisiológicos que conducirán también a una afectación o respuesta de las funciones cognitivas, no podremos pensar con claridad, centraremos la atención hacia el estímulo que nos está produciendo este miedo, e incluso nuestra memoria se activa, reconocimiento y recordando en el momento, situaciones donde hemos tenido esa misma sensación.

Redactaros todo el recorrido de activación cerebral que se produce cuando tenemos una emoción, sería algo farragoso y largo además de difícil de entender. No obstante, la intención con el ejemplo anterior, es que entendáis que el cerebro participa en todo, no solo en la puesta en marcha de una mejora en nuestras funciones cognitivas, sino también en el manejo de nuestras emociones, las relaciones que establecemos entre ellas y la forma de manifestarlas.

A continuación os proponemos una actividad para trabajar, registrar y conocer vuestras emociones en estos días de confinamiento.  Es importante que de vez en cuando, analicemos cuales son las emociones que experimentamos diariamente, cuales pueden o no modificar nuestras actuaciones futuras y cuales nos hacen sentir mal o bien.

¡Os animamos a que vayáis rellenando vuestro cuadro durante estos días y nos mandéis vuestro registro cuando finalice el mes!

Láminas (30/04/2020)

Lenguaje

La alteración del lenguaje, no es una capacidad cognitiva mermada en la Esclerosis Múltiple, al contrario, se trata de una de las habilidades cognitivas que en la mayoría de los casos, se ve preservada durante la enfermedad. Si bien, vemos alteraciones en el componente motor del lenguaje, por la afectación de los músculos de producción del mismo y también alteración de la fluidez verbal, aspecto que no depende de la producción del lenguaje sino de otros componentes neuropsicológicos como la memoria de trabajo o la velocidad de procesamiento, que en otros apartados habíamos explicado. 

Vamos a dedicar entonces este apartado a incluir láminas para trabajar la fluidez verbal,  el problema de evocación y esa dificultad que muchos usuarios con EM nos comunican en consulta, de que “no le salen las palabras cuando quieren decir algo”. 

Aprovecho para recordaros, que el cerebro es un “gran músculo”, quizá el más importante de todos, y es muy beneficioso estimularlo todos los días. Aunque no tengamos dificultades notorias, los ejercicios de estimulación nunca sobran. Al contrario, complementan a los ejercicios que ya diariamente hacemos como los quehaceres de casa, preparar la comida, hacer los deberes con nuestros hijos e hijas, planificar los días y un largo etc.

¡Manos a la obra!

Láminas nuevas (18/05/2020)

Láminas anteriores (28/04/2020)

Láminas anteriores (01/04/2020)

Funciones ejecutivas

Entendemos como “funcionamiento cognitivo” o “control ejecutivo” a una serie de mecanismos implicados en la optimización de los procesos cognitivos para orientarlos hacia la resolución de situaciones complejas o novedosas. En este sentido, las funciones ejecutivas, se refieren a los procesos cognitivos implicados en el control consciente de las conductas y los pensamientos (Tirapu, Ríos y Maestú, 2011). Algunos componentes integrados en estos procesos son:

  • Memoria de trabajo (almacenar y manipular temporalmente una información para la realización de tareas cognitivas complejas, como la comprensión del lenguaje, las matemáticas, el aprendizaje o el razonamiento)
  • Capacidades implicadas en la formulación de metas.
  • Planificación y toma de decisiones.
  • Anticipación de conducta y respuesta.
  • Autorregulación.
  • Ejecución de conductas.
  • Control de impulsos.

Todos estos procesos cognitivos, conforman una de las principales funciones de los lóbulos frontales de nuestro cerebro.  Son aquellas funciones, y expresado de manera coloquial, que diferencian la madurez en el desarrollo de los problemas, la resolución de conflictos y la toma de decisiones en un adulto, de la madurez en estos procesos de un niño. 

¿Listos para trabajar nuestras funciones ejecutivas?

Láminas nuevas (14/05/2020)

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Láminas anteriores (30/03/2020)

Memoria

La memoria es una función básica, y a la vez extremadamente compleja y heterogénea, del ser humano. Este proceso cognitivo es la base sobre la que se asientan actividades cotidianas y necesarias para la supervivencia como caminar, evitar situaciones u objetos peligrosos, saber dónde o cómo conseguir alimentos, podemos comunicar con otros seres humanos, orientarnos en nuestro domicilio y fuera de él, etc. La memoria también es fundamental para fenómenos más complejos, como la formación de la identidad humana, y la sensación del paso del tiempo. Sin memoria seriamos incapaces de saber quiénes somos y de percibirnos en un continuo temporal, con un pasado, un presente y un futuro  (Tirapu, Ríos y Maestú, 2011).

Existen dos grandes sistemas de memoria:

  1. MEMORIA A CORTO PLAZO (almacén provisional en el que una cantidad limitada de información se mantiene durante un corto periodo de tiempo, entre varios segundos y minutos). 
  2. MEMORIA A LARGO PLAZO 
    1. Memoria declarativa (explícita) 🡪 recuperación consciente e intencional de experiencias previas. 
      1. Memoria Episódica (se encarga de recordar las experiencias vividas personalmente, por ejemplo, que comiste ayer). 
      2. Memoria Semántica (se refiere al conocimiento general sobre el mundo, por ejemplo, qué sucedió el 11 de septiembre de 2001). 
    2. Memoria no declarativa (implícita) 🡪 recuperación inconsciente y no intencional.  Es la memoria de los hábitos y destrezas motoras por ejemplo, montar en una bicicleta o tocar un instrumento. 

Láminas nuevas (11/05/2020)

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Láminas anteriores (27/03/2020)

Atención

La atención, es una función neuropsicológica compleja, y por ello difícil de definir. Moray encontró más de 12 definiciones de la atención, si bien, todas concluyen que se trata de un proceso multimodal que involucra diversas estructuras del sistema nervioso a lo largo del tronco cerebral y el cerebro (Tirapu, Ríos y Maestu, 2011).  Si seguimos el modelo de atención que nos presentan Sohlberg y Mateer (1987 y 1989), los procesos atencionales se dividen en los siguientes: 

Arousal: Capacidad de estar despierto y de mantenerse alerta. Activación general del organismo.

Atención focal: Habilidad para enfocar la atención a un estímulo visual, auditivo o táctil.

Atención sostenida: Capacidad para mantener una respuesta de forma consistente durante un periodo de tiempo prolongado. 

Atención selectiva: Capacidad para seleccionar, de entre varias posibles, la información relevante que hay que procesar, inhibiendo la atención a unos estímulos mientras se atiende a otros. 

Atención alternante: Capacidad que permite cambiar el foco de atención entre tareas que impliquen estímulos cognitivos diferentes.

Atención dividida: Capacidad para atender a dos cosas al mismo tiempo. Distribución de los recursos atencionales a diferentes  tareas.

Ya sabemos todos los procesos atencionales de nuestro sistema atencional, ¿nos ponemos a trabajarlos?

Láminas nuevas (07/05/2020)

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