La pasada semana del mes de agosto, Carlos Yebra, de 32 años y desde hace 3, socio de la Asociación Murciana de Esclerosis Múltiple (AMDEM), cumplió uno de sus grandes sueños: participar en la versión ciclista de las 24 Horas de Le Mans, una de las pruebas deportivas más prestigiosas a nivel internacional, celebrada en el mítico circuito francés.
Carlos formó parte del equipo Stethos, con el que rodó en representación de las personas con Esclerosis Múltiple, llevando también el nombre de AMDEM y de AEDEM-COCEMFE (Asociación Española de Esclerosis Múltiple) hasta esta cita deportiva de gran visibilidad.
La prueba, conocida como Les 24 Heures Vélo, replica en bicicleta el formato de la clásica automovilística: 24 horas de carrera por relevos, con 8 corredores por equipo y una media de 3 horas sobre el sillín para cada participante, adaptando los tiempos según la capacidad de cada uno.
Una experiencia única e inolvidable
“Competir en Le Mans ha sido un sueño hecho realidad. Cada relevo era un regalo y una emoción difícil de explicar. He llorado, me he emocionado y me he sentido orgulloso de demostrar que la esclerosis múltiple no es un freno”, confesaba Carlos a su regreso.
Durante meses, preparó la cita con esfuerzo, constancia y mucha ilusión, encontrando en el deporte un aliado para mantenerse activo y gestionar mejor los efectos de la enfermedad. Además, destacó el valor del compañerismo vivido en el equipo: “En muy poco tiempo se creó una auténtica familia que se apoyaba en cada momento”.
AMDEM: apoyo constante a las iniciativas de sus socios
Desde la asociación, se celebra este logro como un ejemplo de superación y visibilidad:
“Desde AMDEM siempre apoyaremos vuestras iniciativas y daremos voz para que podáis cumplirlas. El deporte y la participación social son una herramienta clave para mostrar que, pese a las dificultades, se pueden alcanzar grandes metas”.
Con esta participación, AMDEM refuerza su compromiso de dar visibilidad a la esclerosis múltiple y de acompañar a las personas que conviven con la enfermedad en el camino hacia sus objetivos personales y deportivos.
Así narra Carlos su experiencia
«Tras ir a Lemans y cumplir uno de mis sueños, estoy todavía en una nube llena de emociones de todo lo vivido allí compartiendo equipo con un equipazo de gente que tenemos la misma enfermedad y con diferentes grados de daños de la misma, es bonito ver cómo luchamos contra nuestro cuerpo para llevar de una manera más saludable lo que acarrea está enfermedad, he conocido a gente maravillosa que te hace pensar que la vida es bonita vivirla y que merece la pena estar aquí para luchar contra todo.»
«Desde hace tiempo llevo preparando está competición con mucho mimo, trabajo, esfuerzo, sacrificio y entrenamiento para que todo saliese de la mejor manera posible, y así fue.
Según se iba acercando el momento de partir hacia le Mans, los nervios estaban a flor de piel, ya al llegar, no me creía lo que iba a vivir durante ese fin de semana.»
«La sensación de competir y salir a pista de noche en Le Mans fue algo con lo que siempre soñé, el momento de salir por el pit lane hacia la pista fue algo muy bonito. Nunca olvidaré la primera salida a pista para reconocer el circuito y los nervios previos a mí primer relevo y al comienzo de la carrera con el sonido de los himnos de todas la nacionalidades que participaban, no puedo negar que hubo lágrimas durante el fin de semana por todas las emociones que acarrea un evento de esta magnitud y lo que significaba para mí.
Los dos últimos relevos también tenía esos nervios, como si fuera el primero, ya que, cada salida a pista era un sueño y regalo para mí, luego ya metido en competición, me centraba en dar lo mejor de mi para sacar el mejor resultado posible.
Competir en un circuito tan mítico y uno de mis favoritos, ya que, soy un apasionado del motor, ha hecho de esta experiencia un sueño cumplido.»
«Quiero agradecer desde aquí a todo el equipo de AMDEM por esta oportunidad, también a AEDEM y a Sthethos por hacer posible esto. Agradecer a las personas que estuvieron allí de asistencia de Sthethos velando por nuestra comodidad, alimentación y recuperación física.
Tampoco me quiero olvidar de mi familia y amigos y amigas que me han apoyado y estuvieron ahí durante estos meses de preparación y el fin de semana de carrera, sin ellos esto tampoco sería posible.
Espero y deseo que más gente pueda disfrutar de esta bonita e increíble experiencia porque es algo que se queda grabado en nuestra cabeza y corazón de por vida»







